La casa está situada en una zona bañada
por el río Tambre, próxima a la playa fluvial de Tapia
y a la aldea de Ponte Maceira, magnífico conjunto monumental
en el que destaca el gran puente medieval, construído en
el siglo XIII aprovechando los pilares de uno romano situado anteriormente
allí.
No muy lejos de allí, encontramos las Torres
de Altamira, residencia del Conde de Altamira, una de las más
señeras casas nobles de Galicia, con gran poder dentro de
la estructura de la Catedral de Santiago durante la Edad Media.
En la actualidad, del antiguo castillo, construído sobre
un castro, solo quedan las ruinas con una magnífica vista
sobre el Valle.
La zona de Amaía destaca también
por sus aguas medicinales, ya conocidas por los romanos, y que en
el Siglo XIX atraían a los miembros de la burguesía
de la zona de Santiago, construyendo magníficas casas a las
que iban a descansar.